—¿Dudas?

Katarina estaba exhausta. Había trabajado hasta el hartazgo aquella madrugada, preparando la clase para sus jóvenes brujas y brujos. Gajes del oficio… por ser la Emperatriz del Infierno, por cargar el título de Lucifer.

Una aprendiz levantó la mano; su amarre había salido mal y alguien inocente había muerto. Las sirenas policiales resonaron en la distancia, haciendo vibrar los cristales rojos del aula.

Todos temblaron. Katarina solo suspiró.

Gajes del oficio… para una joven emperatriz.