Los Raiders
Un equipo hecho a medida por Katarina: hijos de puta con misión explícita —joderle la vida a ángeles y exorcistas—. No hay escondite que valga. Si te cruzas con ellos solo te queda rezar —y con suerte ninguno de los Raiders amaneció con la mano torcida—; si no, estás muy, muy muerto. Pero antes de imaginar el apocalipsis, vayamos uno por uno. Desglosemos a los que hacen temblar al cielo.
Katarina Flame
Comandante, mito y amenaza que camina. Katarina es puro incendio y orgullo: una chaneque con un ego que toca las nubes y las prende. Puede envolverte en una risa cómplice o convertirse en la pesadilla más hermosa de tu vida. Domina el fuego como si lo hubiera parido y manipula la luz a su alrededor hasta convertirla en arma o en cortina teatral. Vuela con una elegancia letal; su presencia en combate es una coreografía de llamas que desmoraliza antes de que empiece la paliza.
Su poder no es solo instinto: está fusionada con una entidad tan antigua que los relojes le tiemblan. Esa unión le da una calma predatoria y una ferocidad casi ceremonial. Y, sí, tiene un vicio curioso: estudió fotografía por puro placer. ¿Para qué? Para inmortalizar a su hija y también para congelar el rostro del terror en quienes se interponen. Sus fotos no son simples imágenes: son pruebas, trofeos y, a la vez, advertencias en papel con márgenes chamuscados.
Rita Flame
¿Listo para rendirte a Rita Flame? Deberías estarlo. Rita no es solo la modelo más hermosa y codiciada del Infierno —si quisiera, dejaría el poder para vivir a cuerpo de reina con las regalías—; es la hermana mayor en apariencia y la aguja que pincha cualquier orgullo. Segunda en poder solo por detrás de Katarina, Rita tiene la calma de quien sabe que gana antes de que empiece la pelea. En el instante en que te miró, ya te dejó sin defensa; no es una humillación, es una sentencia silenciosa.
La llaman “La loba roja” por algo: elegante, letal y capaz de devorarte con una sola mirada. No es bravucona, no necesita serlo —si no te mata a golpes, te desmonta la vida con un gesto, te borra de su mundo sin pestañear—. Comunicóloga de oficio y manipuladora nata de las palabras, convierte mensajes en cuchillas y noticias en trampas. Sabe vender una sonrisa y ejecutar un golpe reputacional con la misma naturalidad. Acércate con cuidado: su belleza es la mejor trampa, y su paciencia, el más eficiente de sus ataques.
Natalie Rogers
Técnicamente, Natalie no forma parte oficial de los Raiders… pero ya que está atada a Rita (literalmente), la burocracia pasa a segundo plano. Aunque jamás presentó el examen para portar armas —¡como si lo necesitara!— su sola presencia basta para justificar su lugar en el equipo.
Natalie fue exorcista, y no cualquiera: una de las más temidas en su tiempo. “La exorcista de la muerte”, así la conocían sus enemigos, y el apodo no era metáfora. Dominaba los rituales, las armas benditas y la táctica militar con una precisión quirúrgica. Sabía dónde cortar, cuándo atacar y, sobre todo, a quién no perdonar.
Su caída fue tan brutal como su ascenso en el Infierno. Ahora, su experiencia se mezcla con una calma inquietante: el tipo de serenidad que solo tienen quienes ya estuvieron frente al abismo y decidieron quedarse a vivir allí. Natalie no pelea por gloria ni por venganza; pelea porque alguien, en algún lugar, se lo merece.
Santiago y Roger
Donde va uno, el otro ya lo espera. Santiago y Roger son inseparables, no solo por sangre, sino por el entrenamiento que los forjó. Fueron moldeados por Joseph Flame en persona, cincelados a golpes, sudor y obediencia para servirle con devoción absoluta a su “dueña”: Katarina.
Estos dos no hablan mucho —ni falta que hace—. Se comunican con miradas, con movimientos perfectamente sincronizados y con una brutalidad que raya en lo artístico. Son golems en carne y hueso, máquinas de precisión emocionalmente vaciadas, diseñadas para proteger, destruir y repetir.
¿Pensabas siquiera en levantarle un dedo a Katarina? Mala idea. Primero tendrías que pasar por ellos… y ellos no fallan. Te quebrarán sin prisa, te dejarán respirar solo lo justo para que su ama disfrute del final. Porque en el fondo, eso son: preludio y prelación.
Fernando y Sho Serverus
Prepárate para odiarlos… o para envidiarlos. Los hermanos Serverus son el epítome del descaro y la maldita suerte. No es solo que sean más atractivos de lo que cualquiera podría aspirar a ser —es que, además, gozan de un privilegio que los demás solo podrían soñar con corromper: han conquistado a las Flame y a Justice.
Fernando, con su sonrisa de depredador elegante, es el único capaz de compartir las noches con Katarina Flame, entre incendios y risas que podrían derretir las puertas del Infierno. Sho, por su parte, se mueve con un magnetismo insolente, el tipo de energía que invita al pecado: Rita y Justice orbitan en su órbita como si la gravedad la dictara él mismo. Sí, lo entendiste bien: se comen a las protagonistas.
El resto de sus logros —su fuerza, su habilidad, su lealtad al equipo— parecen secundarios cuando la mitad del Infierno los observa con la mezcla exacta de asco, deseo y admiración. Los Serverus son la encarnación de la frase “nacer bendecido por el demonio correcto”. Arrogantes, seductores y peligrosamente conscientes de su poder, caminan entre la gloria y el desastre con una sonrisa que podría partirte el alma… y gustarles hacerlo.
Los Raiders son el recordatorio de que el Infierno no se gobierna con diplomacia, sino con fuego, sangre y placer. Cada uno de ellos —de la imponente Katarina hasta el último de sus soldados— representa una forma distinta de poder: el físico, el emocional, el divino y el carnal.
Donde pisan, el cielo tiembla y las oraciones se vuelven inútiles. Son los monstruos que otros demonios temen despertar, las leyendas que los exorcistas intentan borrar de los registros, y los nombres que los ángeles no se atreven a pronunciar en voz alta.
Así que, si alguna vez escuchas sus pasos detrás de ti… no reces. No corras. No grites.
Solo acepta que el infierno ya tiene tu nombre en la lista.
Porque los Raiders no cazan por deber.
Cazan por diversión.
¿Te quedaste con ganas de más? Puedes leer un poco más acerca de Infierno: la guerra de las creencias aquí:
¿Te gustaría adentrarte en esta novela? Adquiere tu copia en tapa blanda y ebook aquí:
.png)
.png)
.png)
