Voy a empezar esta reseña con una recomendación poco habitual: si eres una persona muy impresionable o de estómago sensible, quizá deberías dejar de leer aquí mismo.

No porque vaya a destripar la película, sino porque, si después de leerme decides verla, probablemente no la pases nada bien.

Ahora sí, si sigues aquí... empecemos.

Sinopsis

Una familia se topa con una momia milenaria, desatando una aventura que reinventa al legendario monstruo del cine clásico.

Sinopsis extraída de IMDb.

Fotografía y efectos visuales

Dios... qué bueno es Lee Cronin.

Sí, voy a mencionarlo varias veces durante esta reseña porque buena parte de lo que funciona aquí lleva su firma.

Si ya viste alguna de sus películas, sabrás perfectamente de qué hablo.

Lee Cronin no busca que saltes del asiento.

Busca que quieras apartar la mirada.

Y esa diferencia cambia por completo la experiencia.

Su sello es el horror corporal llevado al extremo, y La posesión de la momia no es la excepción.

Aquí hay sangre, rituales, deformaciones físicas y una cantidad considerable de imágenes que pueden resultar muy desagradables para buena parte del público.

No quiero entrar en detalles para evitar spoilers, pero sí debo destacar el trabajo de Natalie Grace, quien consigue que Katie resulte profundamente perturbadora. Más de una vez sentí la necesidad de mirar hacia otro lado. Mi cabeza repetía constantemente: "ya fue suficiente", pero la película seguía empujando un poco más.

Y eso habla muy bien tanto de la actriz como del equipo de maquillaje, efectos prácticos y efectos visuales.

Porque el horror corporal no solo es difícil de soportar como espectador.

También es uno de los subgéneros más complicados de ejecutar de manera convincente.

Horror folclórico para reinventar un clásico

Cuando alguien menciona una momia, lo primero que pensamos es en Egipto.

Y la película lo sabe perfectamente.

Aunque gran parte de la historia ocurre en Albuquerque, Nuevo México, toda la mitología egipcia permanece presente durante la narración.

Sin embargo, Lee Cronin evita caer en el cliché de "la momia resucita porque estaba maldita".

En lugar de eso, construye una historia donde la posesión demoníaca y la brujería egipcia adquieren mucho más peso que la propia maldición.

Ese pequeño cambio consigue que un monstruo con casi un siglo de historia vuelva a sentirse extraño.

Y pocas cosas generan más miedo que aquello que no terminamos de comprender.

Creo que ese es uno de los mayores aciertos de esta reinterpretación.

Personajes

¿Recuerdan cuando dije que Lee Cronin disfruta haciendo sufrir al espectador?

Bueno... también le gusta hacer sufrir a sus personajes.

El problema es que, esta vez, no terminé de conectar con ellos.

Los actores hacen un trabajo bastante competente, pero el guion parece empeñado en que todos tomen la peor decisión posible en cada situación.

¿Conocen ese cliché donde alguien escucha un ruido extraño y decide ir a investigar completamente solo?

Pues aquí ocurre.

Y ocurre varias veces.

Prácticamente todos los clichés del cine de terror aparecen en algún momento.

Hay una escena durante un funeral que resume perfectamente este problema.

Sin entrar en spoilers, sucede algo completamente fuera de control y la reacción de la mayoría de los personajes resulta tan poco natural que cuesta creer que alguien actuaría así en una situación semejante.

No es un problema de interpretación.

Es un problema de escritura.

Los personajes hacen lo que el guion necesita que hagan, no lo que una persona haría realmente.

Opinión

Voy a resumir mi experiencia de la forma más sencilla posible.

¿Has visto alguna película de El Conjuro?

Entonces ya sabes aproximadamente qué esperar.

Y ojo, sigo manteniendo mi advertencia del principio: si eres muy impresionable, esta película probablemente no sea para ti.

La diferencia es que, mientras muchas entregas recientes del universo de El Conjuro parecen depender casi exclusivamente de los jumpscares, La posesión de la momia intenta provocar una sensación mucho más incómoda.

No quiere asustarte.

Quiere que lo pases mal.

Y eso lo consigue.

¿La película me gustó?

Sí.

Pero también terminé completamente saturado.

Hay un punto donde tanto horror corporal, tanta violencia gráfica y tantas imágenes desagradables dejan de sorprender para convertirse simplemente en agotamiento.

Creo sinceramente que Lee Cronin pudo haber reducido varios minutos del metraje sin perder absolutamente nada de impacto.

Dos horas son demasiado tiempo para una película cuya principal herramienta consiste en incomodar constantemente al espectador.

La posesión de la momia no reinventa el cine de terror.

Pero sí consigue reinventar la forma en que una momia puede hacerte sentir incómodo.

Lee Cronin demuestra una vez más que entiende perfectamente el horror corporal y que sabe construir imágenes difíciles de olvidar.

Lamentablemente, el guion cae en demasiados clichés y el metraje termina jugando en contra de una propuesta que habría funcionado mucho mejor siendo más contenida.

Si buscas una película de terror para pasar un mal rato... en el mejor sentido posible, probablemente aquí encuentres exactamente lo que estás buscando.

Mi calificación es de 5.5 escudos de 10.